A propósito de las discusiones que tuvieron lugar en
Igualmente, hemos hecho una breve actualización (2026) sobre este tema, luego de más de diez años de promulgada la Ley de Medios Alternativos Comunitarios, y de haberse implementado numerosas iniciativas comunicacionales en las comunidades.
Para el profesor Antonio Pascuali, conocido comunicólogo, se trata de: “medios comunitarios o de proximidad, independientes, plurales y sin financiadores que pongan la música; son democracia útil, crean solidaridad intravecinal y aseguran a minorías y macroestructuras sociales una ponderada capacidad de emisión”.
Por su parte, Oriana Flores (YVKE Mundial), considera que: “la fórmula para lograr el desarrollo sostenible de esta nueva forma comunicacional tiene que ver con la materialización del poder popular, y este sólo es posible en la medida en que las organizaciones de base se apropian de sus medios y hagan comunicación dejando atrás el trabajo aislado…tienen la particularidad de presentar un comunicador radiofónico, impreso, digital o audiovisual como un educador no formal, pero que tienen una gran responsabilidad en los procesos de desarrollo social en el país.
Alexis Adarfio Marín (Aporrea.org) describe una llamada "guerra mediática, sostenida por los imperialistas de occidente", y como respuesta, la revolución bolivariana planteó la filosofía "Guerrilla Mediática", pero considera que faltaba “Un marco legal para instrumentar verdaderas relaciones socialistas donde mande el pueblo". Ese instrumento es la Nueva Ley de Medios Alternativos y Comunitarios”.
Por otra parte, esta modalidad de comunicación se considera un invento latinoamericano, cuya historia se inicia en 1947 en Bolivia con las emisoras mineras, y en Colombia con la Radio Sutatenza (“¡Campesino, levántate a trabajar por Colombia”!).
Así mismo, el Comité por una Radiotelevisión de Servicio Público (Proyecto de LO de la Radiotelevisión , 1995), hace la distinción entre medios públicos, comunitarios y privados.
En la Declaración de Quito contra le patronazgo político o comercial se establece que: “los gobiernos deben garantizar la existencia de medios de comunicación comunitarios o populares como una tercera forma de propiedad social…. De este modo se asegura la independencia del ejercicio comunicacional respecto a finalidades lucrativas o políticas”.
El profesor Antonio Pascuali, por su parte, denuncia como Chávez le compró a Copexel (Cuba) centenares de transmisores que fueron entregados a afectos al gobierno, lo cual los convierte en medios pagados del gobierno, muy lejos de la vocación comunitaria y alternativa que prohíbe esta práctica.
Al respecto, cita a Aporrea: “...lleva la marca del proceso político (…) o expresan eso o desaparecen (…) el Ministerio nos organiza talleres (…) hacemos trabajos al gobierno y nos pagan por eso”.
Considera Pascuali que a la vista de la poca audiencia general de los medios televisivos oficiales (5.1 % en 2010), se incrementan las cadenas y se le asignan a los medios alternativos un 33% de frecuencia, que sumaría 66% para el gobierno, además de 50% de la publicidad pública.
Por su parte, los diputados de la MUD corroboran que entre las objeciones que la oposición ha hecho a este proyecto está el uso de un fondo de la Vicepresidencia para financiar los medios comunitarios, algo que daría lugar a que en realidad el gobierno contara con 66% del espectro: el 33% que le correspondería según la nueva ley y otro 33% de los medios comunitarios financiados por el gobierno.
Finalmente, al margen del hecho político se entiende que el medio comunitario debería:
- Servir de apoyo y articulación para los comités del consejo comunal.
- Servir como medio de expresión para las asociaciones de vecinos y cualquier ciudadano de la comunidad que desee comunicar ideas.
- Informar a los vecinos sobre las propuestas y noticias de diversa índole que atañen a la comunidad.
- Difundir los logros individuales y colectivos de los miembros de la comunidad.
- Apoyar y promover las causas y proyectos que beneficien al sector.
- Ayudar a convocar e incorporar a la mayor cantidad posible de vecinos al movimiento vecinal.
- Detectar y convocar talentos emergentes que puedan sumarse a los proyectos de la comunidad.
- Gestionar el uso creativo de los medios de comunicación al alcance de la comunidad a saber: impresos, audiovisuales, digitales (blogs, sitios web, redes sociales), entre otros.
- Establecer enlaces y cooperación con medios similares, con miras a formar redes de apoyo.
Su vocación es democrática, promover la comunicación bilateral y evitar el sesgo político.
Para tal fin, próximamente, los voceros de medios alternativos comunitarios estaremos comunicando las propuestas de este comité.
Breve actualización 2026 (Recopilación asistida por IA).
El espíritu original de los MAC en los años 80 y 90 era la horizontalidad, la independencia de las élites corporativas y la contraloría social. Sin embargo, la legislación y las políticas públicas del Ministerio de Comunicación e Información (MIPPCI) y CONATEL los transformaron paulatinamente en un brazo de la "geopolítica comunicacional" del Estado. [1, 2, 3].
La crisis económica, la migración y la censura también han afectado el desempeño reciente de los MAC.
El viraje hacia lo digital, circuitos comunales y censura
Ante los altos costos de mantener estaciones radioeléctricas (AM/FM) y televisivas tradicionales, el panorama se ha reconfigurado en el entorno digital:
Migración a la web y redes sociales: Los MAC activos dependen hoy más de portales digitales, canales de Telegram, estados de WhatsApp, y cuentas de Instagram o TikTok que del espectro radioeléctrico.
Anclaje a las Comunas: La dinámica actual de los medios comunitarios está ligada estrechamente a los Circuitos Comunales y las consultas populares organizadas por el Ministerio de Comunas. El financiamiento y la agenda informativa de los pocos medios locales supervivientes dependen directamente de la aprobación de proyectos en dichos circuitos.4.
Coexistencia con un espacio cívico restringido: Mientras que la legislación protege formalmente la "Comunicación Popular", organizaciones no gubernamentales alertan sobre un entorno de severa restricción para el periodismo independiente y los medios que asumen posturas críticas. Esto empuja a los medios alternativos que operan en las regiones a practicar la autocensura en temas de servicios públicos, corrupción local o crisis humanitaria para evitar el decomiso de equipos o el cierre administrativo por parte de los entes reguladores.
Para finalizar, pese a la situación política y económica, la vocación y el espíritu original de los MAC se mantiene. Nuestro deseo es que surjan nuevos comunicadores comunitarios que mantengan, revivan e innoven acerca de estas iniciativas que suponen importantes avances para el desarrollo de la ciudadanía.
Fuentes:
Antonio Pascuali: Medios Comunitarios (El Nacional)
Parada Ley de Medios Alternativos (Tal Cual Digital)
Parada Ley de Medios Alternativos (Tal Cual Digital)

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